viernes, 18 de agosto de 2017

General Rivas

 En antiguas crónicas de exploradores, podemos leer que por el extremo noreste del Cuartel V del Partido de Suipacha, cruzaba una ruta carretera que conducía al interior del país. En aquellos tiempos, hacía falta mucho valor para internarse en estas tierras inexploradas, soportar tormentas y sortear cañadas en la inmensa soledad de la pampa. Con seguridad en el Siglo XIX y también a principios del XX, quedaron huellas marcadas por carretas que venían de las provincias de San Luis y Córdoba, ofreciendo de pueblo en pueblo frutas secas, nueces, avellanas, pimientos, azafrán, pasa de uvas, etcétera y regresaban por el mismo camino a sus lugares de origen transportando fardos de lanas y cueros curtidos que luego empleaban para hacer el hilado en la antigua rueca y elaborar objetos de cuero para diversos usos.
 No hay precisión con respecto a la fecha de creación de la localidad de General Rivas, se sabe que en el año 1875 se había ido formando espontáneamente  un incipiente caserío, en los alrededores de la estancia llamada “La Castilla” que pertenecía a don Pablo Martínez, que casualmente lindaba al noroeste con la fracción de campo del señor Manuel Castilla. Maximina Martínez, única heredera universal de Pablo Martínez, contrajo matrimonio con don Francisco Alori. Para una mejor ubicación de la estancia, en la década del sesenta perteneció a los esposos Lorenza Carrere y Martín Tipitto, a esa fecha se conservaba parte de la estructura original del edificio.
 Es posible que Alori llegara al Pago Leones y acampara en las proximidades de la confluencia del arroyo “El Durazno” con el de “Los Leones” el 28 de enero de 1852, formando parte del Ejército Grande que marchaba sobre Buenos Aires para deponer al gobernador Juan Manuel de Rosas. Con el mismo contingente militar llegaba el Coronel don Ignacio Rivas, quien recibió su bautismo de fuego en su benemérita patria de adopción en la batalla de Caseros. El coronel Rivas era oriundo de Paysandú, República Oriental del Uruguay y fue admirado  por sus camaradas de armas por haber quebrado la espina dorsal del malón indio al vencer al bravo cacique Calfucurá en el combate de San Carlos de Bolívar en el mes de marzo de 1872. Según la hipótesis del profesor Arístides Testa M. Díaz, historiador local, ambos habrían iniciado una amistad durante el avance del ejército hacia Caseros.
 En el país corrían aires de progreso. Por Suipacha pasaba en agosto de 1871, una comisión de cartógrafos que tenían como objetivo trazar la carta geográfica de una posible ruta para construir el ferrocarril trasandino dirigida por el inglés Sir Robert Crawford. En 1882 se constituye en Londres (Inglaterra) la “Compañía del Ferrocarril de Buenos Aires al Pacífico” que había adquirido los derechos de la concesión otorgada, para levantar un ferrocarril que uniera la ciudad de Mercedes (Pcia. de Bs. As.) con Villa Mercedes( Provincia de San Luis).
 En marzo de 1885 se habilita la primera sección del ferrocarril desde Mercedes a Chacabuco pasando por Rivas y se extendió hasta Villa Mercedes  en octubre de 1886. En el año 1888 se libró el servicio de pasajeros desde Mercedes- provincia – a Palermo (Capital Federal). La fuerte atracción que ejerció la ciudad de Mercedes sobre los pobladores  de Rivas en los primeros tiempos, se debe a la presencia del ferrocarril que recién se vio disminuida con la construcción del pavimento en la Ruta Provincial N° 48, que  en pocos minutos los une con la ciudad cabecera del Partido. Es indudable que el ferrocarril cumplió una función integradora, se puede observar que con la extensión de la línea férrea a Chacabuco que llevó implícita la movilización de un notable números de obreros de distintos lugares del país, muchos de ellos quedaron radicados en el lugar con sus respectivas familias o formando hogares al casarse con mujeres de la zona.
Hablar de los primeros pobladores de la región es una difícil tarea de averiguación, porque muchos residentes del lugar  no eran propietarios, como el caso de nuestro conocido Clemente Martínez, hermano de Pablo Martínez, tronco de una tradicional familia y esposo de doña Eufemia Villafañe, que no estaba registrado en catastro. En base a una planilla de propietarios de casas, quintas, chacras y estancias del Pago Leones, censados en el año 1836 y del estudio de una Carta Geográfica de 1828 y de la lectura de una nómina de requisa de caballos para el servicio de  la milicia de la Guardia de Luján del mes de Junio de 1827, nos atrevemos a dar algunos apellidos que figuraban, entre ellos León Silva, Luisa y Pedro Veloz, Cruz, Pedro Silva, Martínez ( con dos fracciones de campos), Lima,  Basilio Melo, Javier Montoya, Flanagan y Kaylleng, estos dos últimos de difícil lectura por la caligrafía de la época.
En un mapa rural de Suipacha, confeccionado antes de la creación del Partido (1864), figuraban como propietarios en la zona nordeste, los señores Pablo Martínez, Santiago Ynsua, Segundo Costa,  Pedro Nolasco Silva, Tomás Karnen o Keenen y Pedro Silva. Para conocer los apellidos de algunos de los primeros pobladores, se puede recurrir a los” Apuntes para la Historia del Partido de Suipacha”.
En cuanto al área geográfica, que ocupan los cuarteles V y VI del Partido,  representa la figura de un decágono que tiene por límites al noreste  las localidades de San Andrés de Gilés y Mercedes y por el noroeste  Carmen de Areco. El poblado rural se localiza al noreste de la ciudad cabecera, distante a veinte kilómetros por camino pavimentado, siendo su latitud sur 34° 38’ y su longitud oeste 59° 45’. En la actualidad el ejido urbano y suburbano se compone de un total de 28 manzanas, con una población de 231 mujeres y 225 varones, que hacen un total de 456 pobladores (Cifras del año 1998).
(( Continuará ))

domingo, 13 de agosto de 2017

Cremería Casey


 Cremería, Quesería Casey
 Ubicada en el Pueblo de Rawson, Municipio de Chacabuco.



¿Y esa sombra por la ventana, de donde salió?
 para investigar, no les parece .... 

jueves, 10 de agosto de 2017

Franklin


 La estación Franklin se inaugura en 1884 como parte del Ferrocarril Buenos Aires al Pacífico, en su ramal Retiro-Junín. El 1 de noviembre de 1947 el Estado Nacional a cargo del General Perón cierra un acuerdo con las empresas inglesas y francesas y nacionaliza el servicio de trenes, tomando posesión formal de las compañías de capital inglés el 1 de marzo de 1948. Ese mismo año el poder ejecutivo decide que el FC Buenos Aires al Pacífico lleve el nombre de Ferrocarril General San Martín.

 Una profunda alegría me envolvió cuando me dí cuenta que estaba pisando tierra de trenes vivos, los trenes 513 y 514 pertenecientes a Ferrobaires pasan y se detienen seis días a la semana en la estación Franklin, pero la alegría tiene que ser contenida porque el servicio depende que nada ocurra con la única locomotora disponible que posee, como dijo?, sí todo funciona mientras la locomotora funcione, 


cosa que no siempre pasa, por ejemplo el 16 de febrero del 2011 participó de un trágico accidente que produjo un corte del servicio durante cuatro meses, el 14 de setiembre de 2012 se averió el compresor e la misma, hecho que mantuvo paralizado el servicio por dos semanas.

 Franklin se ubica a 32 kilómetros de San Andrés de Giles, capital del Partido homónimo, llegar por ruta hasta él significa circular por una veintena de kilómetros de caminos terrosos que se tornan intransitables para cualquier vehículo liviano en caso de lluvia fuerte, traducido significa que mucha gente dispone tan solo del servicio ferroviario para llegar o abandonar el pueblo, 



y como ocurre con Franklin ocurre con otros pequeños asentamientos a lo largo de la línea, por eso el pedido para que se tomen los recaudos operativos necesarios para que el tren no falte por causas técnicas, una contingencia natural es impredecible e inmanejable, pero un desperfecto en la máquina impone el urgente recambio por otra, suena imposible, no debería.

martes, 8 de agosto de 2017

Estación Mercedes ( Sarmiento )

 Historia de Mercedes
Mercedes, entre malones y fuertes.

Los aborígenes de más influencia para la región de Mercedes fueron los Puelches o Pampas.
Eran individuos de alta estatura, algo más que la mediana europea, morenos y de cuerpos robustos, de cabeza alargada alta y maciza. Usaban, según los cronistas una pampanilla las mujeres y un taparrabo triangular los hombres, y un pellón que les servía de capa larga, y el resto del cuerpo desnudo. 
 Solían pintar su rostro y cuerpo de diferentes colores. La vivienda de los Pampas primitivos es el típico toldo de la llanura que persiste en siglos posteriores. Sus armas fueron la boleadora, el arco y la flecha, algunos misioneros citan el uso de la honda. 
Las boleadores de estos indios eran de dos bolas con surco, atadas con un tiento de cuero, de unos diez pies de largo, una de ellas más pequeña que servía de manijera. También se cita la boleadora retobada en cuero.
 La industria de la piedra alcanzó gran importancia empleándose la técnica de la piedra tallada o de la piedra pulida. Para los objetos de piedra pulida realizaban un trabajo de talla inicial que luego pulían con otra roca dura. Los objetos de piedra característicos son: 
Perforadores, constituidos por pequeñas piedras con punta aguda que usaban para perforar y luego coser los cueros. Los Raspadores que eran una especie de cuchillo con filo por un solo lado, y que servía para descarnar los cueros. Los sobadores consistentes en piedras cónicas con un fuerte ensanchamiento en su base, y que era utilizado para sobar los cueros secos. Por último, los morteros que reducían los granos en harina.

 Mercedes nació como frontera de conflicto, y como resultado de la tensión con el indio.
El malón a las estancias de Luján en 1744 fue un factor determinante para que el Gobernador, el Cabildo y los Jefes Militares, reunidos en Junta de guerra el 11 de enero de 1745, resolvieran la construcción de fuertes como mejor medio para contenerlos.
En 1745 se levantó en el paraje conocido como Laguna Brava, el Fuerte al que se le dió el nombre de Guardia de Luján por hallarse a 7 leguas del santuario, siendo su obra dirigida por el maestre de campo Juan de San Martín y constituyéndose en la primera línea de avance en la conquista del desierto.
Pero los milicianos, que eran los encargados del fuerte, estaban obligados a mantenerse a su costa y a desatender sus sementeras y ganados, por lo cual empezaron a desertar del servicio.
Es así que la primera compañía denominada "La Valerosa", constituida el 16 de abril de 1752, fue la primera en reemplazar a los milicianos rurales del fuerte al mando del Capitán José de Zárate, y esto significó la primera defensa con destacamento permanente de la provincia y el definitivo asentamiento del reducto.
En 1779 el Virrey Vértiz, modificó la línea de la frontera y el Capitán Nicolás de la Quintana trasladó el fuerte hacia donde hoy se encuentra el palacio municipal y fundó el pueblo en 1780, procediéndose a reunir en derredor del fuerte la población dispersa. Pocos años después su parroquía se independizó de la de Luján.
En 1812 recibió el atributo de partido y el 30 de Noviembre de 1830 se elevó al gobierno la nueva traza de sus calles.
Algunos años después se la comienza a llamar Villa Mercedes. Hasta que el 3 de Marzo de 1865, en que el Gobernador Mariano Saavedra, coincidiendo con la inauguración de la estación ferroviaria, le puso oficialmente el nombre de Ciudad de Mercedes.
La primera autoridad municipal se constituyó en 1856, y en 1886 se instituyó el actual régimen municipal con la figura de Intendente y del Concejo Deliberante.

( Texto extraído de Internet ) 

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