El Payador y su Compañía
Gracias por compartir parte de su historia
Me acerqué a realizarle una foto al Payador con su Guitarra que se encontraba en la Plaza, la sorpresa fue que sus acompañantes también desearon posar con él, porque negarme.
Realicé cuatro fotos y como es común en mi en estos casos le di a uno de ellos la dirección de mi blog en donde podría encontrar y observarlas.
Lo seguí escuchando y me alejé para retratar otras cosas, se acerca por la espada una abuelita, que había posado también y me pidió la dirección y me preguntó cuánto cobraba.
Nada, le contesté, lo hago por el placer de compartirlo con la gente y por suerte la vida me ha dado los frutos para no tener que hacerlo, le contesté.

Y ella me contó su historia, tenía 71 años y tuvo un hijo enfermo y venía a agradecerle a la Virgen, y seguimos charlando un rato más contandonos intimidades. Nos despedimos.
Luego pensé, quizá, en ese momento vio en mi a su hijo, seguro yo vi en ella la compañía de mi madre que había quedado en casa a 100 km de distancia.
La vida, una charla, cosas que se generan... ¿en forma casual? , para nada, nos debíamos cruzar en dicho momento, nos hacía falta.