Andábamos recorriendo con Kotata los campos de Rawson, en la búsqueda de fotografiar aves.
Nos paramos en un puente, debajo de él pasaba un pequeño arroyo. A nuestra derecha se encontraba un bañado, que formaba un pequeño espejo de agua. Allí fue donde fotografiamos la nutria. De regreso en casa se me ocurrió bautizarla y le puse "la Laguna del Chajá"por las aves que pude disfrutar allí. Caminamos por el lugar, nos enterramos en la tierra blanda. No nos pusimos a contarlas, pero allí habitaban un gran número de especies diferentes, como pueden observar en las fotos.